El matador de toros retirado Ricardo Ortiz, de 52 años y natural de Málaga, falleció este Viernes Santo en los corrales de la plaza de La Malagueta tras ser embestido por un toro mientras realizaba labores de manejo de animales. El suceso ocurrió pasadas las 19:00 horas y está siendo investigado por la Policía Nacional como accidente laboral. La empresa Lances de Futuro, organizadora de la Corrida Picassiana de este Sábado Santo, ha expresado su profundo pesar por la muerte del corralero.
Ricardo Ortiz, nacido en Málaga en 1974, trabajaba como corralero para la empresa Lances de Futuro, adjudicataria de la plaza de toros de La Malagueta. El accidente tuvo lugar en los corrales del coso malagueño pasadas las 19:00 horas de este Viernes Santo, durante las tareas de manejo o enchiqueramiento de los toros destinados a la Corrida Picassiana de este sábado, pertenecientes a las ganaderías de El Pilar y El Puerto de San Lorenzo.
Fuentes cercanas al caso han informado a EFE que la Policía Nacional, a través de la Brigada de Homicidios, investiga el suceso como accidente laboral. Ortiz sufrió una fuerte cogida por uno de los animales, que le provocó heridas mortales, posiblemente una cornada cerca del corazón, aunque este detalle no está confirmado.
La empresa Lances de Futuro, dirigida por José María Garzón, ha lamentado la muerte de Ortiz, descrito como "una persona muy querida y respetada en el ámbito taurino". Han trasladado su pésame a la familia, amigos y compañeros del fallecido.
Ortiz pertenecía a una dinastía taurina malagueña, hijo del banderillero Manolo Ortiz. Tomó la alternativa en 1994 en Quito y destacó como novillero y banderillero, aunque su carrera como matador fue corta y marcada por varias cogidas. Tras retirarse, siguió vinculado a los toros como corralero en La Malagueta.
La Corrida Picassiana se celebrará este sábado con los diestros Saúl Jiménez Fortes, Juan Ortega y Pablo Aguado.