La duodécima tarde de la Feria de San Isidro en Las Ventas resultó un fiasco por la invalidez de los toros de Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto. Los tres matadores no lograron conectar con el público ante un lleno total de 22.964 espectadores. Pablo Aguado recibió tres avisos en su primer toro por fallos en el descabello.
La tarde del 21 de mayo en la plaza de toros de Las Ventas transcurrió sin emoción por la mansedumbre y falta de casta de los seis toros lidiados. Dos animales fueron devueltos a los corrales y los sobreros tampoco aportaron calidad. El público respondió con murmullos de descontento durante todo el festejo.
José María Manzanares y Juan Ortega firmaron estocadas que recibieron silencio. Pablo Aguado protagonizó el momento más controvertido al necesitar quince descabellos en su primer toro, lo que le valió tres avisos y pitos del tendido. En su segundo animal tampoco logró destacar.
Los cronistas coincidieron en que los toreros no justificaron su presencia con un hierro que ya había fallado en otras ocasiones. La empresa y el ganadero recibieron críticas por presentar un espectáculo de escaso interés en una fecha clave de la feria.