En Washington, el ministro de Economía francés, Roland Lescure, declaró que París se niega a pagar por cruzar el estrecho de Ormuz y que Rusia no debe obtener beneficios de ello. Acompañado por el gobernador del Banco de Francia, asiste a las reuniones del G7, el G20 y el FMI sobre el impacto económico de la guerra en Irán. También mencionó su disposición a liberar reservas de petróleo si fuera necesario.
Roland Lescure, ministro de Economía y Finanzas de Francia, asistió el miércoles en Washington a las reuniones del G7, el G20 y el FMI en medio de graves preocupaciones por la guerra en Irán. Los debates se centran principalmente en las repercusiones económicas del conflicto, en particular en el posible bloqueo del estrecho de Ormuz, con posibilidades aún muy abiertas según el ministro.
Lescure reiteró: 'No quiero pagar ni un dólar por pasar por Ormuz', en referencia a las amenazas de cobro de peajes. Subrayó que 'Ucrania no debe ser un daño colateral' y que 'Rusia no debe cosechar los beneficios de esta crisis', ya que los precios del petróleo han subido durante más de seis semanas, lo que ayuda a Moscú. El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, anunció que no se renovará la moratoria de sanciones de un mes que se había levantado anteriormente.
El FMI presentó tres escenarios, incluido uno con una inflación global del 6% si el conflicto se extiende más allá de 2026. Lescure aseguró: 'Si tenemos que liberar reservas de nuevo, lo haremos'. A su lado, el gobernador del Banco de Francia, François Villeroy de Galhau, afirmó: 'Actuaremos sin dudar pero sin precipitarnos', lo que indica una posible subida de tipos del BCE.
Entre otras prioridades, Lescure argumentó en contra de sustituir la dependencia de los hidrocarburos por la dependencia de las tierras raras, señalando el apoyo unánime de los socios ante el cuasi monopolio de China.