Sarah Knafo, candidata de Reconquête! a la alcaldía de París, promueve un programa ambicioso y calculado con rigor. Sin embargo, un análisis revela gastos subestimados y ahorros poco realistas en su manifiesto de 130 páginas. Un proyecto emblemático, un paseo de dos kilómetros sobre las autovías ribereñas, plantea problemas técnicos y regulatorios.
Sarah Knafo presenta su «manifeste pour une ville heureuse» como el plan más ambicioso para las elecciones municipales de París del 15 y 22 de marzo. Este documento de 130 páginas, con su cubierta amarilla brillante, es calificado por la candidata como calculado con el máximo rigor en costes. nnSin embargo, un examen minucioso descubre debilidades en las estimaciones financieras. Una iniciativa clave es la construcción de una «magnifique promenade» de dos kilómetros de largo sobre las autovías ribereñas, que Knafo planea reabrir al tráfico de automóviles. Esta propuesta afronta obstáculos significativos, tal como explica Bernard Landau, urbanista y ex architect-voyer municipal hasta 2014. nnLas riberas del Sena, inscritas como Patrimonio Mundial de la UNESCO, están protegidas, y el proyecto requeriría talar más de 100 grandes árboles. Knafo insiste en que la estructura puede ser simple: «un portique appuyé sur une ligne d'arches côté Seine et sur le mur de quai existant côté rue». Pero Landau discrepa: «ce n’est pas possible : ce mur n’est pas destiné à soutenir un portique, à moins de le renforcer», sobre todo porque el muro se asienta sobre la autovía actual, construida sobre pilotes que probablemente necesiten refuerzo. nnEstos aspectos ponen de manifiesto un cálculo aproximado, con gastos minimizados y ahorros excesivamente optimistas, que podrían complicar la aplicación de las propuestas de la candidata.