En la escuela Öregrunds, voluntarios mayores ayudan a alumnos y profesores una vez a la semana con clases de naturaleza, tareas en el patio y ayuda en clase. Esta colaboración anual crea un entorno seguro en el que niños y mayores se benefician mutuamente, afirma la directora Margareta Rahm Jansson.
En la escuela Öregrunds, de Öregrund, lleva un año funcionando una colaboración entre el personal de la escuela y una asociación de mayores. Los voluntarios mayores están presentes un día a la semana para apoyar a alumnos y profesores. Imparten clases de naturaleza, supervisan los recreos y ayudan en las aulas. Esto se ha convertido en una parte apreciada de la rutina escolar, según informan P4 Uppland y SVT Nyheter Uppsala. Las investigaciones indican que las interacciones entre niños y mayores pueden influir positivamente en la función cerebral y el bienestar social. La directora Margareta Rahm Jansson afirma: "Queremos crear un entorno seguro y cálido en el que tanto niños como mayores se beneficien mutuamente". Los voluntarios Lars-Gunnar Bråvander y Anita Karlsson participan y aprenden mucho de los niños. Anita Karlsson dice: "No tengo nietos cerca, así que es cálido y significativo ayudar a los niños aquí en la escuela". La diferencia de edad de unos 70 años pone de relieve el intercambio mutuo en el proyecto.