Un nuevo estudio de la Universidad de Uppsala revela que muchos estudiantes de escuelas secundarias adaptadas mantienen incertidumbre sobre los límites del consentimiento y los actos ilegales a pesar de haber recibido educación sexual específica.
El estudio realizó un seguimiento a 14 estudiantes de entre 16 y 20 años que participaron en talleres centrados en la prevención de la violencia. Los alumnos utilizaron comunicación adaptada y apoyo visual para debatir sobre relaciones y consentimiento.
Los hallazgos indican que la educación mejoró la comprensión de las relaciones y las emociones. Sin embargo, persistió la incertidumbre a la hora de rechazar insinuaciones en situaciones de presión y de identificar actos ilegales.
“En las descripciones de los estudiantes quedó claro que tendrán dificultades para expresar lo que quieren o lo que no quieren en situaciones sexuales”, señala Anna Fäldt, profesora asociada de logopedia.
El estudio fue publicado en la revista Research in Developmental Disabilities. Fäldt subraya que la enseñanza debe adaptarse a las necesidades de los estudiantes con el apoyo adecuado.