Un juez de Tennessee condenó al joven de 31 años Shaquille Taylor a 38 años de prisión por el tiroteo mortal de 2023 contra la estudiante universitaria de 18 años Jillian Ludwig. Taylor se declaró culpable de asesinato en segundo grado y agresión agravada tras disparar una bala perdida que impactó en la cabeza de Ludwig mientras corría cerca de la Universidad de Belmont. El caso puso de relieve las fallas en el sistema de salud mental que, según la familia de Ludwig, permitieron que ocurriera la tragedia.
El juez penal del condado de Davidson, Steve R. Dozier, dictó la sentencia el lunes, poco antes de que comenzara el juicio por asesinato contra Taylor. Taylor, quien enfrentaba un cargo de asesinato capital, se declaró culpable de un cargo de asesinato en segundo grado y un cargo de agresión agravada con un arma mortal. Deberá cumplir el 100% de la sentencia de 35 años por asesinato, con la posibilidad de obtener una liberación anticipada en el término de tres años por agresión, anunciaron las autoridades el martes. Los fiscales informaron que Taylor disparó varias veces el 7 de noviembre de 2023, cerca del parque Edgehill Community Memorial Gardens, apuntando a alguien en un vehículo en movimiento pero impactando a Ludwig por error. El tiroteo ocurrió a plena luz del día y Ludwig no fue encontrada durante más de una hora, lo que retrasó su tratamiento. Los padres de Jillian Ludwig presentaron declaraciones conmovedoras sobre el impacto en la víctima durante la audiencia. Su padre, Matthew Ludwig, le dijo al tribunal: "No hay peor dolor que el de un padre que pierde a su única hija por un asesinato". Su madre, Jessica Ludwig, agregó: "Mi hija perdió toda su vida, todo su futuro brillante, hermoso y prometedor con solo 18 años". Ambos padres afirmaron que la pena de 38 años no era suficiente justicia, y Matthew Ludwig declaró: "Él necesita estar en la cárcel para siempre", aunque añadió: "Para nosotros, hoy, 38 años tendrán que bastar". Taylor se disculpó a través de una declaración leída en la corte, diciendo: "Lamento su pérdida. Ojalá pudiera retirar esa bala. No estaba apuntando a su hija en absoluto". El caso atrajo la atención nacional porque Taylor había sido puesto en libertad meses antes tras ser declarado incompetente para enfrentar un juicio en otro asunto, sin llegar a calificar para un internamiento psiquiátrico. La familia de Ludwig presentó una demanda por homicidio culposo de 50 millones de dólares contra la Universidad de Belmont, el gobierno de Metro Nashville y el estado de Tennessee, alegando que el parque no era seguro y que las autoridades retrasaron la respuesta. También abogaron por la "Ley de Jillian", ya aprobada, que exige el internamiento de ciertos acusados incompetentes para cerrar dichas brechas legales.