La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció haber cambiado su posición sobre el fracking en México debido a nuevas tecnologías y la dependencia energética del país. En su conferencia del 15 de abril, presentó un grupo de especialistas para analizar su viabilidad. El objetivo es reducir la dependencia del 75% del gas natural importado de Estados Unidos.
Durante su conferencia matutina del 15 de abril, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó su cambio de opinión sobre el fracking. "Cuando veo las nuevas tecnologías y la situación del país en términos de la dependencia, lo peor que puedo decir es que no, sin tomar en cuenta las nuevas tecnologías", dijo la mandataria.
Sheinbaum presentó su 'dream team' de expertos, integrado por académicos de la UNAM, IPN, UAM, UANL, Instituto Mexicano del Petróleo e Instituto Mexicano de Tecnología del Agua. Entre ellos destacan el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí, quien enfatizó considerar costos ambientales y soberanía energética; Rosaura Ruíz, titular de la Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación; y figuras del gabinete como Víctor Rodríguez de Pemex y Luz Elena González de Energía.
El grupo evaluará el fracking para extraer gas natural de manera ambientalmente amigable, con conclusiones preliminares en dos meses. Sheinbaum mencionó Coahuila como posible sitio inicial por sus características geológicas y baja densidad poblacional, pero insistió en consultas sociales y que no hay decisión tomada.
La presidenta subrayó que el fracking no es la única prioridad, destacando el Plan Nacional de Energía con 40% de renovables, almacenamiento y hidrógeno verde para fortalecer la soberanía energética.