Al menos seis personas fallecieron en Hermosillo, Sonora, tras aplicarse sueros vitaminados, y otras resultaron hospitalizadas. Las autoridades señalan a un médico prófugo como principal responsable e investigan ocho casos. El doctor Alejandro Macías advierte de graves riesgos en estos tratamientos intravenosos.
En Hermosillo, Sonora, seis personas murieron y otras fueron hospitalizadas después de recibir sueros vitaminados, tratamientos intravenosos promovidos para mejorar la salud. La Fiscalía de Sonora abrió ocho carpetas de investigación por estos decesos. El gobernador Alfonso Durazo informó que su administración busca al médico Jesús Maximiliano ‘N’, prófugo y señalado como responsable de aplicar las mezclas.
El doctor Alejandro Macías, conocido como ‘zar’ de la pandemia de influenza en 2009, alertó sobre los peligros de estos sueros. Explicó que al inyectarse directamente en el torrente sanguíneo, pueden causar flebitis, trombosis, sobrecargas electrolíticas, reacciones alérgicas graves como anafilaxia e infecciones que derivan en sepsis y choque séptico.
Macías enfatizó que estos tratamientos, a menudo aplicados en spas o gimnasios sin condiciones estériles, representan un riesgo innecesario. “La terapia intravenosa es una herramienta de la medicina moderna que puede salvar vidas, pero no está libre de riesgos. No vale la pena asumir esos riesgos para situaciones que no te van a servir”, declaró.
Las autoridades destacan la falta de controles en estos procedimientos, que se aplicaban de manera rutinaria.