El gobierno surcoreano ha establecido un objetivo para reducir las emisiones de carbono en sus aeropuertos internacionales un 10 por ciento de aquí a 2030. Las medidas clave incluyen ampliar el uso de combustible de aviación sostenible (SAF) y mejorar la eficiencia operativa. Esto forma parte de un plan para el período 2026-2030.
Los ministerios de Transporte, Medio Ambiente e Industria de Corea del Sur han delineado un plan para el período 2026-2030. Según el plan, las emisiones de carbono en los aeropuertos internacionales del país, que actualmente ascienden a 23,3 millones de toneladas, se proyectan en 29,8 millones de toneladas para 2030, un aumento del 28 por ciento. El gobierno aspira a recortar esta proyección un 10 por ciento, equivalente a 2,87 millones de toneladas.
Para lograrlo, las medidas incluyen un mayor uso de combustible de aviación sostenible (SAF), reducción de los tiempos de espera en despegues y aterrizajes, y mejora de la eficiencia operativa aeroportuaria. Los vuelos internacionales salientes de Corea deberán usar SAF en al menos el 1 por ciento de su combustible, con la proporción aumentando al 3-5 por ciento después de 2030.
Reconociendo que el SAF cuesta unas tres veces más que el combustible jet convencional, el gobierno planea introducir ayudas financieras para las aerolíneas, como subsidios parciales a los costes. Se espera que estos pasos apoyen el impulso del sector aviatorio hacia la neutralidad de carbono.