Los calefactores portátiles proporcionan calidez rápida en invierno, pero figuran entre las principales causas de incendios domésticos en Estados Unidos cuando se usan de forma inadecuada. Errores simples en la colocación y el manejo eléctrico pueden derivar en situaciones peligrosas. Los expertos recomiendan medidas estrictas de seguridad para prevenir estos incidentes evitables.
Con la bajada de temperaturas, muchos recurren a los calefactores portátiles para un calentamiento eficiente puntual en hogares y oficinas. Sin embargo, estos aparatos contribuyen de manera significativa a los incendios residenciales, particularmente durante los meses más fríos cuando el uso alcanza su punto máximo. Los riesgos clave provienen de una colocación inadecuada. Los calefactores nunca deben colocarse sobre alfombras, moquetas o cualquier superficie inflamable, ya que pueden chamuscar o encender materiales. Para hogares con suelos solo alfombrados, es esencial una base resistente al calor que se extienda al menos tres pulgadas más allá de los bordes del calefactor. De igual modo, mantenga una distancia de tres pies de paredes, muebles y objetos como mantas, almohadas o cortinas para evitar contactos accidentales que puedan provocar llamas. Ciertas ubicaciones aumentan los peligros. Evite colocar calefactores en baños o lavanderías, donde la humedad incrementa los riesgos de descarga eléctrica y de vuelco. Los espacios accesibles a niños pequeños o mascotas también deben evitarse, ya que las interacciones juguetonas podrían provocar vuelcos o acumular materiales inflamables cercanos. Los modelos modernos suelen incluir interruptores de apagado por vuelco, pero la vigilancia sigue siendo crucial. Las precauciones eléctricas son igualmente vitales. Los calefactores consumen una alta amperaje, por lo que enchufarlos junto a varios electrodomésticos o luces navideñas puede sobrecargar los circuitos, saltando los interruptores o incendiando los cables. Nunca los conecte a regletas o cables de extensión, que podrían no soportar la carga y aumentar las probabilidades de incendio. En su lugar, utilice enchufes dedicados con interruptor de circuito de falla a tierra (GFCI), evitando los obsoletos o defectuosos. Otras preocupaciones incluyen impactos en la salud; el polvo circulante de calefactores sucios puede agravar las alergias invernales, así que manténgalos alejados de personas sensibles. Los modelos a combustible, como los de queroseno o propano, están estrictamente prohibidos en interiores debido a los riesgos de envenenamiento por monóxido de carbono de los escapes sin ventilación; quédese con opciones eléctricas o radiantes. En última instancia, apague los calefactores al salir de la habitación o al acostarse por la noche. Siguiendo estas pautas, los usuarios pueden disfrutar de un calor seguro sin el peligro de incendio.