Un nuevo estudio de un equipo de investigación de Pekín advierte que los potentes láseres de las estaciones de energía solar basadas en el espacio, que envían energía a la Tierra, podrían suponer graves riesgos para otros satélites en la cada vez más concurrida órbita terrestre baja. Si estos haces fallan en sus objetivos debido a errores de seguimiento o fallos del sistema, podrían impactar naves espaciales cercanas, sobrecalentar paneles solares o provocar descargas eléctricas.
Mientras China se esfuerza por liderar globalmente la construcción de estaciones de energía solar basadas en el espacio, un nuevo estudio advierte de riesgos potenciales para los satélites. Realizado por un equipo del Instituto de Ingeniería de Entorno de Satélites de Pekín, la investigación se publicó en el número de enero de la revista china High Power Laser and Particle Beams. El estudio concluye que las descargas eléctricas potenciales, aunque breves, podrían inducir corrientes anormales en los sistemas de las naves espaciales, dañando potencialmente la electrónica a bordo y obligando a un apagado de emergencia. El riesgo es mayor cuando el haz láser es más enérgico o utiliza longitudes de onda más cortas. «Nuestros hallazgos proporcionan orientación para seleccionar parámetros láser más seguros y diseñar medidas protectoras para los arreglos solares de satélites», escribieron los investigadores en el artículo. La idea de recolectar energía solar en el espacio y enviarla inalámbricamente a la Tierra fue propuesta por primera vez por el científico estadounidense de origen checo Peter Glaser en la década de 1960. A diferencia de la energía solar terrestre, la energía solar espacial ofrece energía ininterrumpida, no afectada por el clima, la noche o interferencias atmosféricas. Los conceptos iniciales se basaban en la transmisión por microondas y requerían estructuras masivas de escala kilométrica, lo que hacía el sistema demasiado complejo y costoso en su momento. Los recientes avances en cohetes reutilizables, materiales ligeros y control preciso del haz han renovado el interés global. Hoy en día, países como Estados Unidos, Japón, China y naciones europeas compiten por desarrollar la tecnología. EE.UU. lidera, ayudado por un prototipo liderado por Caltech en 2023 que demostró transmisión de energía por haz en órbita. Palabras clave como SpaceX, Caltech y Starlink destacan la realidad de la órbita terrestre baja congestionada.