Los científicos han logrado un hito en la observación solar al rastrear una región excepcionalmente activa en el Sol, NOAA 13664, casi de forma continua durante 94 días utilizando datos de dos naves espaciales. Esta región, que surgió en abril de 2024, provocó las tormentas geomagnéticas más fuertes desde 2003 y causó auroras generalizadas. El monitoreo extendido revela cómo los campos magnéticos complejos impulsan tormentas solares con impactos en el mundo real.
En un avance para la física solar, los investigadores combinaron observaciones del Solar Orbiter de la Agencia Espacial Europea, lanzado en 2020, y del Solar Dynamics Observatory de la NASA para seguir la evolución de NOAA 13664. Esta región activa apareció por primera vez en el lado lejano del Sol el 16 de abril de 2024, y fue rastreada a través de su crecimiento, torsiones y decaimiento hasta después del 18 de julio de 2024, abarcando tres rotaciones solares completas. Las vistas complementarias de las naves espaciales permitieron una cobertura sin precedentes: Solar Orbiter observó áreas ocultas durante su órbita de seis meses, mientras que el observatorio en órbita terrestre monitoreaba el lado del Sol面向 a la Tierra. «Esta es la serie continua de imágenes más larga jamás creada para una sola región activa: es un hito en la física solar», dijo Ioannis Kontogiannis, físico solar en el ETH Zurich y el Istituto ricerche solari Aldo e Cele Daccò en Locarno. Los intensos campos magnéticos de NOAA 13664 llevaron a eventos dramáticos, incluyendo la llamarada solar más potente en dos décadas el 20 de mayo de 2024, en el lado lejano del Sol. Cuando rotó hacia la vista de la Tierra en mayo, desató tormentas geomagnéticas que produjeron auroras visibles tan al sur como Suiza. «Esta región causó la espectacular aurora boreal que fue visible tan al sur como Suiza», señaló Louise Harra, profesora en el ETH Zurich y directora del Observatorio Físico Meteorológico de Davos. Más allá de los espectáculos visuales, estas tormentas interrumpieron tecnologías modernas. En mayo de 2024, señales de satélites, drones y sensores fallaron, afectando la agricultura digital y causando pérdidas de cultivos para los agricultores. Harra destacó riesgos como mal funcionamiento de señales ferroviarias: «Incluso las señales en las líneas de ferrocarril pueden verse afectadas y cambiar de rojo a verde o viceversa. Eso es realmente aterrador». Anteriormente, en febrero de 2022, la actividad solar destruyó 38 de 49 satélites Starlink poco después del lanzamiento. El estudio, publicado en Astronomy en 2025, subraya la influencia del Sol en la Tierra. «Es un buen recordatorio de que el sol es la única estrella que influye en nuestras actividades», añadió Kontogiannis. Los investigadores aspiran a mejorar los pronósticos, con la misión Vigil de la ESA programada para 2031 para mejorar las predicciones del tiempo espacial y proteger la infraestructura de futuras erupciones.