Los astrónomos han pronosticado una rara alineación de dos planetas y su estrella en el sistema Kepler-89 para el 1 de abril de 2026, pero el evento podría pasar desapercibido debido al acceso denegado a telescopios. Esta exosízigia, identificada por primera vez en 2010, ofrece una oportunidad única para estudiar órbitas planetarias, aunque complicaciones en la programación han frustrado los esfuerzos de observación. Los investigadores siguen optimistas sobre la predicción mientras planifican futuras oportunidades.
En 2010, Teruyuki Hirano y su equipo del Instituto Tecnológico de Tokio analizaron datos del telescopio espacial Kepler de la NASA y detectaron la primera exosízigia conocida: una alineación en línea recta de tres cuerpos celestes alrededor de una estrella fuera de nuestro sistema solar. El descubrimiento involucró a la estrella Kepler-89, que alberga cuatro planetas, y reveló que dos de ellos transitaban la estrella simultáneamente, aumentando brevemente la luz observada al alinearse desde la perspectiva de la Tierra.
Para 2013, los investigadores habían predicho que la siguiente alineación de este tipo ocurriría el 1 de abril de 2026, con una duración aproximada de dos horas. Hirano recuerda la diversión en las presentaciones: «Cuando hacía una presentación en reuniones, siempre era divertido decir: 'El próximo evento tendrá lugar el 1 de abril de 2026, y no estoy bromeando'».
A medida que se acerca la fecha, el equipo de Hirano solicitó tiempo de observación en el Telescopio Espacial Hubble y en la misión CHEOPS de la Agencia Espacial Europea, pero ambas solicitudes fueron rechazadas. Los revisores consideraron que las observaciones probablemente no aportarían nuevas perspectivas más allá de confirmar datos existentes. Las complejas órbitas planetarias del sistema, influenciadas por factores como las masas de los planetas e interacciones dinámicas, añaden incertidumbre. Hirano señala: «Encontramos que el evento probablemente ocurriría en 2026, pero dependería de muchos factores, incluida las masas reales de los planetas, las interacciones dinámicas entre planetas y la presencia [o ausencia] de planetas exteriores adicionales en el sistema». Cálculos recientes aún indican una fuerte posibilidad para 2026.
Observar el evento podría proporcionar detalles valiosos sobre las masas planetarias y la dinámica del sistema. Sin acceso, Hirano planea modelar la alineación subsiguiente. Esta oportunidad perdida resalta los desafíos en la asignación de recursos escasos de telescopios para fenómenos astronómicos raros.