Astrónomos han descubierto cuatro planetas de densidad excepcionalmente baja orbitando una estrella de 20 millones de años llamada V1298 Tau, ofreciendo ideas sobre la formación de sistemas planetarios comunes. Estos mundos, con densidades similares al poliestireno, se ven como precursores de super-Tierras y sub-Neptunos. Los hallazgos, basados en cinco años de observaciones, destacan una versión joven de sistemas prevalentes en toda la galaxia.
En un avance significativo para la investigación de exoplanetas, un equipo liderado por John Livingston en el Centro de Astrobiología en Tokio, Japón, y Erik Petigura en la Universidad de California, Los Ángeles, ha caracterizado cuatro planetas alrededor de la joven estrella V1298 Tau. Identificado por primera vez en 2017, el sistema fue estudiado durante cinco años con telescopios espaciales y terrestres para detectar sutiles variaciones orbitales causadas por interacciones gravitacionales entre los planetas. Estas variaciones permitieron mediciones precisas del radio y la masa de cada planeta. Los planetas muestran radios entre cinco y 10 veces el de la Tierra, pero masas solo unas pocas veces mayores, lo que resulta en densidades comparables al Styrofoam. «Estos planetas tienen la densidad del Styrofoam; son extremadamente de baja densidad», señaló Petigura. La juventud de la estrella —estimada en 20 millones de años— ofrece una instantánea rara de la evolución planetaria. Los planetas se están contrayendo actualmente bajo la gravedad y se espera que evolucionen a super-Tierras o sub-Neptunos, que tienen radios de 1 a 3 veces el de la Tierra. Orbitan en un grupo compacto con períodos en resonancia orbital, donde los tiempos son múltiplos entre sí, una configuración común en sistemas planetarios tempranos. «Estamos viendo una versión joven de un tipo de sistema planetario que vemos por toda la galaxia», explicó Petigura. Esta configuración contrasta con los sistemas más antiguos observados habitualmente, que tienen miles de millones de años y son más difíciles de estudiar en sus procesos de formación. Sean Raymond, de la Universidad de Burdeos en Francia, elogió el descubrimiento: «Este sistema de planetas cercanos y de menor masa orbitando una estrella muy joven representa un precursor potencial de un sistema típico de sub-Neptunos. Este descubrimiento es impresionante, ya que es muy difícil caracterizar sistemas tan jóvenes». La investigación concuerda con modelos de formación planetaria, en los que resonancias iniciales abarrotadas suelen desestabilizarse con el tiempo, reflejando aspectos de la historia de nuestro sistema solar. Publicado en Nature (DOI: 10.1038/s41586-025-09840-z), el estudio resalta los desafíos para medir la órbita del planeta más exterior, que requirió suposiciones cuidadosas pero finalmente tuvo éxito.