Según un informe, durante una inspección rutinaria en el puerto de Ningbo, en la provincia china de Zhejiang, se descubrió que un buque extranjero no identificado utilizaba un dispositivo de comunicación satelital de órbita terrestre baja fabricado en el extranjero. El dispositivo fue identificado como un terminal Starlink, y el barco continuó transmitiendo datos tras entrar en aguas territoriales chinas. Esto marca la primera acción regulatoria exitosa contra el uso ilegal de tales comunicaciones satelitales LEO en aguas chinas.
Según informó el Diario de Ningbo, estatal, el miércoles, agentes de aplicación de la ley marítima que realizaban una inspección rutinaria en el puerto de Ningbo, en la provincia de Zhejiang, descubrieron una “antena rectangular micro” instalada en la cubierta superior de un buque no identificado.
La Administración de Seguridad Marítima de Ningbo señaló que la antena era “significativamente diferente del equipo estándar de comunicación de seguridad marítima”. Posteriormente se confirmó que se trataba de un “dispositivo de comunicación satelital de órbita terrestre baja [LEO] fabricado por una empresa extranjera”, y el buque continuó utilizando el dispositivo para transmitir datos tras entrar en aguas territoriales chinas.
El informe no mencionó la marca, pero las fotos lo identifican como un terminal Starlink. La administración describió el caso como la primera acción regulatoria exitosa contra el “uso ilegal de comunicación satelital LEO” en aguas chinas.
Starlink es operado por SpaceX, una empresa con sede en EE.UU. El incidente resalta la aplicación por parte de China de regulaciones sobre comunicaciones satelitales extranjeras en sus aguas territoriales. El informe no reveló detalles sobre la penalización ni la nacionalidad del buque.