En diversas playas de España, miles de personas se sumergen en aguas frías justo después de las uvas de Fin de Año para simbolizar renovación y purificación al arrancar 2026. Esta tradición, que combina rituales ancestrales con desafíos físicos, se vive con fervor en lugares como Gijón, San Sebastián e Ibiza. Internacionalmente, eventos similares atraen multitudes en Países Bajos y Suiza.
La costumbre del primer baño del año se consolida como un rito de valentía y esperanza en España. En la playa de San Lorenzo en Gijón, familias enteras participan con temperaturas ambientales de seis grados y agua del Cantábrico a trece. Según asistentes, esta prueba fortalece la mente y ofrece una visión positiva para el año.
En San Sebastián, cientos se reúnen en la playa de La Concha, incluyendo una niña de cuatro años y un anciano de ochenta y tres en ediciones pasadas. Tras el chapuzón, se ofrece caldo caliente y obsequios. En Ibiza, el ayuntamiento organiza el evento en ses Figueretes con chocolate caliente; en Mallorca, en Can Pere Antoni, culmina con ensaimadas.
En Andalucía, nórdicos bañistas en Almuñécar disfrutan de agua a diecisiete o dieciocho grados, comparable a un verano en sus países. Teulada Moraira congrega familias desde finales del siglo pasado en el Portet. En Las Palmas de Gran Canaria, Las Canteras ve a madrugadores y noctámbulos con mañanas a dieciocho grados.
Barcelona y A Coruña atraen a más de mil personas en trajes de Nochevieja o disfraces. Incluso en interior, como El Robledo en Ciudad Real, se bañan en el río Bullaque.
Fuera de España, en Scheveningen, Países Bajos, cerca de diez mil personas desafían ocho grados desde 1960. En el lago de Ginebra, Suiza, nadan a siete con tres décimas grados brindando con champán. En Berlín, el club Seehunde Berlin luce sombreros elegantes en el lago Oranke. En el Reino Unido e Irlanda, eventos en Scarborough y Bray recaudan fondos con disfraces.
Otras tradiciones incluyen Opatija en Croacia, lagos lituanos, playas portuguesas y, en Uruguay y Ecuador, variantes con agua, sidra o fuego.