El Colégio Pedro 2º en Río de Janeiro suspendió a estudiantes sospechosos de racismo contra un compañero de 12 años, a quien llamaron mono e insultaron por el color de su piel. La madre de la víctima acusa a la escuela de negligencia, alegando que el personal sabía del problema pero no notificó a la familia. La institución afirma que está tratando el caso con la máxima seriedad e inició investigaciones.
El histórico Colégio Pedro 2º, una escuela pública federal en Río de Janeiro, ha suspendido a estudiantes involucrados en actos racistas contra un alumno de 12 años. Según la madre del niño, su hijo fue objeto de insultos como «mono» y otros comentarios sobre el color de su piel, con el comportamiento compartido por varios estudiantes.
La familia denuncia negligencia por parte de la escuela. El personal del campus Centro, uno de los 14 de la institución, supuestamente tenía conocimiento previo de los incidentes pero no informó a los padres. La madre fue invitada a una reunión el miércoles (17), donde la directora afirmó que se enteraron del caso por la cobertura mediática, a pesar de que los órganos pedagógicos ya estaban al tanto.
Durante la reunión, la directora ofreció tratamiento psicológico, que fue rechazado ya que el niño ya es atendido por un profesional del Consejo Tutelar del Niño. La madre está considerando acciones legales contra los responsables y enfatiza la necesidad de abordar el racismo en las escuelas: «Hoy le pasa a mi hijo, mañana a otro niño. Tenemos que hacer algo para detener [el racismo] en el ambiente escolar».
En un comunicado, el Colégio Pedro 2º dice que las situaciones de racismo se manejan con la máxima seriedad y reafirma su compromiso con los derechos humanos y la lucha contra la discriminación. El Sector de Orientación Educativa y Pedagógica fue contactado para reportar el incidente, iniciando inmediatamente procedimientos de investigación conforme a los protocolos institucionales. Las familias involucradas han sido convocadas para aclaraciones y audiencias con los sectores pedagógicos y la dirección del campus.
Una vez completada la investigación, la escuela impondrá las medidas disciplinarias apropiadas según el Código de Ética Estudiantil, garantizando el debido proceso y la rendición de cuentas. La institución destaca acciones pedagógicas continuas para combatir el racismo, fomentando el respeto y un ambiente acogedor.