El Tribunal Supremo del Partido de la Gente anuló las elecciones internas del 25 de abril por inconsistencias administrativas y dispuso repetir el proceso con estándares reforzados. La Lista B, que había obtenido 592 votos frente a 78, rechazó la decisión y anunció que apelará.
El Tribunal Supremo del PDG declaró inválido el proceso electoral del 25 de abril debido a actas incompletas, diferencias entre votos y firmas, falta de trazabilidad documental y otros problemas administrativos. La resolución, adoptada por tres de los cinco integrantes del tribunal, ordenó una nueva elección con mecanismos adicionales de control.
Las autoridades actuales, encabezadas por el presidente Rodrigo Vattuone y el vicepresidente Franco Parisi, permanecerán en sus cargos hasta que concluya el nuevo proceso. La Lista B, liderada por Patricio Quisbert, había obtenido los resultados preliminares más amplios.
Desde la Lista B emitieron una declaración en la que acusaron una “grave crisis de legitimidad institucional y jurídica” y cuestionaron que la decisión se tomara mientras existían solicitudes de inhabilidad pendientes. El diputado Fabián Ossandón afirmó que “parte del Tribunal Supremo le hizo un daño enorme al partido”.
Patricio Quisbert calificó la resolución como “un atentado a la democracia interna” y anunció que la lista buscará apelar ante el Tricel o mediante un recurso de protección para defender los resultados expresados por la militancia.