Las autoridades sirias han comenzado a procesar a altos cargos del antiguo régimen de Bashar al-Assad por crímenes de guerra cometidos durante la guerra civil del país. Estas medidas se producen en medio de la presión sobre el gobierno de transición para que haga justicia.
El 10 de mayo, en un tribunal de Damasco, Atef Najib, primo de Bashar al-Assad, compareció en una jaula de metal vistiendo el uniforme de prisión. El juez leyó 10 cargos en su contra, incluidos asesinato y tortura. Bashar al-Assad y su hermano Maher también fueron acusados en ausencia.