Tesla entregó 480,126 vehículos en el segundo trimestre de 2026, lo que representa un aumento del 25 por ciento respecto al mismo periodo del año pasado y supera las expectativas de los analistas.
La compañía informó las cifras el 2 de julio, poniendo fin a dos años de caídas anuales en las entregas. La producción alcanzó las 451,758 unidades, provenientes en su mayoría del Model 3 y el Model Y.
Los resultados redujeron el inventario y señalaron una demanda más fuerte de lo previsto. Las estimaciones de Wall Street habían oscilado entre los 400,000 y los 408,000 vehículos.
Varios factores contribuyeron a este desempeño. El aumento de los precios de la gasolina, vinculado a las tensiones geopolíticas, actuó como un impulso, mientras que los avances en el software Full Self-Driving y las versiones de menor costo del Model 3 y el Model Y también ayudaron a atraer compradores. Las sólidas exportaciones desde la Gigafactory de Shanghái y el aumento de la producción en Giga Berlín respaldaron el suministro.
Tesla también se benefició de los incentivos gubernamentales, la electrificación de flotas corporativas y la disminución de los obstáculos políticos en Europa.