Los habitantes del asentamiento informal de Thembelihle, cerca de Johannesburgo, luchan por acceder al agua a pesar de que camiones cisterna cercanos se llenan a diario para realizar entregas en otros lugares.
Thembelihle, hogar de unas 20.000 personas al suroeste de Johannesburgo, cerca de Lenasia, depende de grifos comunales instalados durante el apartheid. No se han añadido nuevas tuberías desde la llegada de la democracia y el agua a menudo deja de fluir por los grifos.
Los residentes observan cómo decenas de camiones cisterna de agua se llenan en un punto de abastecimiento de Johannesburg Water al otro lado de la carretera para la Región G y luego pasan de largo sin detenerse. Simphiwe Zwane, madre y activista comunitaria que ha vivido allí durante 30 años, señaló: “Todos los días espero hasta la madrugada con la esperanza de que llegue el agua”.
La portavoz de Johannesburg Water, Nombuso Shabalala, confirmó que Thembelihle no recibe entregas de camiones cisterna. Atribuyó el problema a la gran demanda derivada de las conexiones ilegales. Los residentes, incluida Zwane, afirman que estas conexiones, realizadas hace décadas debido a la escasez de grifos, no son lo que desean y que el Estado ha negado el derecho constitucional a disponer de agua suficiente.
La pensionista Lindiwe Mthethwa comentó que nunca ha visto un camión cisterna en la zona. Otro residente, Mzwanele, declaró: “Es como si no nos vieran como seres humanos”. La ciudad de Johannesburgo ha gastado más de 650 millones de rands en camiones cisterna en los últimos cinco años.