El Tesoro Nacional de Brasil recompró R$ 27.500 millones en bonos públicos el lunes (16) para contener el fuerte aumento de las tasas de interés futuras, impulsado por la guerra en Irán y el alza de los precios del petróleo. La operación, la mayor desde 2020, precede la reunión del Copom sobre la tasa Selic, actualmente en 15% anual. Las expectativas apuntan a un recorte de tasa más pequeño.
El Tesoro Nacional de Brasil realizó subastas de recompra de bonos el lunes (16), adquiriendo R$ 12.100 millones en bonos prefixados con vencimiento entre 2028 y 2032 y R$ 15.400 millones en títulos IPCA+ ligados a la inflación, totalizando R$ 27.500 millones netos tras emitir R$ 650 millones en nuevos papeles ligados a la inflación. La intervención buscó respaldar al mercado tras los picos en las curvas de rendimiento, vinculados a la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, que impulsó el petróleo Brent a US$ 100 por barril y elevó las proyecciones de inflación al 4,1% para el IPCA de este año, según la encuesta semanal del Banco Central divulgada el 16. Las expectativas del mercado para la Selic pasaron de un recorte al 14,5% a 14,75% en la reunión del Copom los días 17 y 18, con la proyección a fin de año elevándose al 12,25% desde el 12,13% anterior. Funcionarios del Tesoro afirmaron que la acción ayudó a restablecer el funcionamiento del mercado en medio de las incertidumbres. El economista Felipe Tavares, de BGC Liquidez, señaló: “La principal señal es que está atento a lo que está sucediendo en el mercado.” Tras la operación, las tasas DI para enero de 2028 cayeron al 13,57%, el dólar cerró en R$ 5.230 (-1,62%) y el Ibovespa subió un 1,24% a 179.875 puntos. El Tesoro canceló las subastas tradicionales programadas para martes y miércoles. Informes de bancos como XP y BTG Pactual prevén el mantenimiento de la Selic o un recorte mínimo de 0,25 puntos porcentuales debido al shock petrolero.