Los trabajadores de Ubisoft Barcelona han comenzado una huelga de tres días para protestar contra los despidos previstos que afectan a 51 empleados, a pesar del exitoso lanzamiento de Assassin's Creed Black Flag Resynced.
La huelga cuenta con la participación de unos 90 empleados y se produce tras los despidos anunciados en junio. El personal también contribuye al desarrollo de Rainbow Six Siege, y los representantes sindicales buscan reducir el número de recortes, mejorar las indemnizaciones por despido y obtener garantías contra futuros recortes de empleo.
Un comunicado del sindicato CSVI señaló que los trabajadores "han hablado y convocado una huelga total para exigir sus derechos. ¡Basta ya de recortes injustificados!". El estudio ya realizó una huelga parcial a principios de julio, pero la acción de esta semana es un paro laboral completo.
Los desarrolladores han destacado sus contribuciones al nuevo título de Assassin's Creed, incluyendo mecánicas submarinas y misiones navales. Un probador sénior señaló que, aunque los jugadores están disfrutando del juego, "todo mi equipo va a ser despedido, por lo que no podemos celebrarlo del todo".
Se espera que el trabajo se reanude a finales de esta semana, y Ubisoft aún no ha respondido a las demandas sindicales.