Los reguladores de EE. UU. y Reino Unido discrepan sobre los enfoques para probar valores financieros basados en blockchain. Reino Unido aboga por la precaución en medio de esfuerzos para mejorar la colaboración en cripto. La división surge de conversaciones en curso tras el anuncio de septiembre de un grupo de trabajo conjunto.
Los reguladores de Estados Unidos y del Reino Unido están en desacuerdo sobre los métodos para evaluar versiones basadas en blockchain de valores financieros. Según fuentes familiarizadas con las discusiones, Reino Unido favorece una estrategia más conservadora, que contrasta con la posición de EE. UU. en las negociaciones destinadas a fomentar una mayor cooperación en criptomonedas. Esta brecha surge a raíz del anuncio de septiembre de las dos naciones de establecer un grupo de trabajo. Los objetivos del grupo incluyen aliviar los obstáculos regulatorios para las empresas que buscan entrar en los mercados del otro y fortalecer la coordinación en activos digitales. La iniciativa busca agilizar las operaciones transfronterizas en el sector cripto en evolución. Las conversaciones destacan filosofías regulatorias diferentes entre los aliados, con el Reino Unido enfatizando la prudencia en la prueba de tecnologías innovadoras como las aplicaciones de blockchain para valores. No se proporcionaron detalles específicos sobre el progreso del grupo de trabajo o la resolución de las diferencias en los informes. El artículo, escrito por Phoebe Seers y Elizabeth Howcroft, subraya los desafíos en alinear políticas para apoyar la innovación cripto mientras se gestionan los riesgos. A fecha de 4 de marzo de 2026, estas discusiones siguen en curso, reflejando esfuerzos más amplios para armonizar enfoques en el panorama de la tecnología financiera.