EE. UU. ha utilizado una versión obtenida mediante ingeniería inversa del dron Shahed 136 iraní contra Irán en recientes choques en el Golfo. Este sistema no tripulado de bajo coste, conocido como LUCAS, marca su primer despliegue en combate en medio de tensiones en escalada. La maniobra destaca cómo los drones baratos están transformando la economía de la guerra moderna.
En represalia por los ataques de EE. UU. e Israel, Irán ha empleado drones Shahed 136 junto con otro equipo en ataques en torno al Golfo esta semana. El Shahed 136, desarrollado por la empresa iraní Shahed Aviation Industries, mide 2,6 metros de largo y puede entregar cargas útiles de 15 kilogramos a 2500 kilómetros a velocidades de unos 185 kilómetros por hora. Su coste estimado de 50.000 dólares por unidad lo convierte en una opción asequible en comparación con misiles o aeronaves avanzados. Los expertos destacan el papel del Shahed 136 en abrumar las defensas por el mero número. Anthony King, de la Universidad de Exeter, lo compara con el V-1 nazi, conocido como «doodlebug», de la Segunda Guerra Mundial, enfatizando su escalabilidad. «Estás derribándolos del cielo con munición mucho más cara no solo que el Shahed, sino a veces más cara que el objetivo que el Shahed está impactando», afirma King. Añade que tales sistemas cambian el equilibrio económico de la guerra, ya que interceptores como los misiles Patriot suelen costar más que sus blancos. El diseño iraní podría remontarse a un proyecto germano-estadounidense de los años 80, el Dornier «Die Drohne Antiradar». Ian Muirhead, exmilitar del Reino Unido y ahora en la Universidad de Manchester, explica que, aunque los drones Shahed no reemplazarán a las armas sofisticadas, resultan idóneos para conflictos a gran escala con fuerzas limitadas. «Es pura economía: si tu defensa cuesta diez veces más que la de tus atacantes, nunca podrás superarlos», declara Muirhead. Estos drones han visto un uso extensivo en otros lugares, incluidos cientos desplegados diariamente por Rusia en Ucrania y por las fuerzas hutíes en Yemen, lo que requiere defensas aéreas multicapa.