Michelle Steel, nominada como la próxima embajadora de los Estados Unidos en Corea del Sur, declaró ante un comité del Senado que, de ser confirmada, trabajará para evitar la discriminación contra las empresas estadounidenses que operan en dicho país.
Durante su audiencia de confirmación ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado el miércoles, Steel destacó una hoja de datos conjunta de noviembre acordada por el presidente Trump y el presidente surcoreano Lee Jae Myung. El documento establece que las empresas estadounidenses no deben enfrentar discriminación ni barreras innecesarias en Corea del Sur.
Steel señaló que las empresas coreanas reciben un trato igualitario en Estados Unidos y afirmó que buscaría lo mismo para las empresas estadounidenses si es confirmada. También abordó cuestiones comerciales planteadas por los senadores, incluidas las barreras a los productos agrícolas y el compromiso de Seúl de invertir 350.000 millones de dólares en industrias estadounidenses.
La nominada subrayó la importancia de una alianza sólida con Corea del Sur y Japón para abordar los programas de armamento de Corea del Norte y la seguridad regional. Describió la postura de defensa entre Estados Unidos y Corea del Sur como inquebrantable y respaldada por 28.500 efectivos de las Fuerzas de Estados Unidos en Corea.
Steel relató la historia de su familia, señalando que sus padres huyeron de Corea del Norte durante la guerra de 1950-1953. Trump la nominó el mes pasado para ocupar un puesto que estaba vacante desde que el exembajador Philip Goldberg partió en enero de 2025.