La policía y los gendarmes registraron 454 robos armados en domicilios contra particulares en los primeros once meses de 2025, lo que equivale a más de diez ataques por semana. Estos incidentes señalan una escalada en la violencia, con los ladrones empleando métodos extremos para aterrorizar a las víctimas. Una pareja de ancianos en Le Vésinet fue despertada en mitad de la noche por tres ladrones el 1 de enero.
Francia se enfrenta a una marea creciente de violencia en los hogares, donde los robos en domicilios se convierten en pesadillas. Según un informe exclusivo compartido con Le Figaro, se produjeron 454 robos armados en viviendas privadas de enero a noviembre de 2025. Esto equivale a más de diez ataques por semana, lo que señala un colapso en las barreras de seguridad tradicionales. Los perpetradores, a menudo jóvenes y nerviosos, desatan una brutalidad alucinante, denominada «home-jackings» por la policía. Irrumpen en las casas para obtener información sobre objetos de valor escondidos, recurriendo a golpear a las víctimas con martillos. Un caso emblemático ocurrió el 1 de enero en Le Vésinet, una próspera localidad de Yvelines. Alrededor de las 3 de la madrugada, una pareja de ancianos fue arrancada del sueño por tres intrusos. Como reveló Le Figaro, el asalto convirtió su refugio familiar en una escena de horror, destacando la urgente necesidad de medidas de seguridad reforzadas contra esta depredación íntima.