Océano
Este año, el mareld ha aparecido inusualmente pronto a lo largo de la costa de Bohus. Se han recibido informes de floraciones de algas anaranjadas en varios lugares.
Reportado por IA
El cultivo de algas marinas para capturar dióxido de carbono podría agotar los nutrientes del océano y reducir la eficacia de los sumideros de carbono naturales, según una nueva investigación. Este enfoque corre el riesgo de aumentar el CO2 atmosférico en algunos escenarios en lugar de reducirlo. Dos estudios destacan importantes contrapartidas ecológicas.
Científicos de la Universidad Metropolitana de Tokio han identificado los fertilizantes recubiertos de polímeros como una fuente significativa de microplásticos oceánicos, con vías desde los campos de cultivo que influyen directamente en la cantidad que llega a las costas. Su estudio revela que el drenaje directo desde los campos al mar resulta en una acumulación en playas mucho mayor que el transporte por ríos. Este trabajo arroja luz sobre el destino esquivo de los plásticos en los entornos marinos.