La Unión contra el Hambre organizó la Semana de la Justicia Alimentaria del 25 al 30 de mayo para exigir acciones gubernamentales contra el hambre en Sudáfrica, donde 30 niños mueren diariamente por desnutrición. Los eventos incluyeron ruedas de prensa, diálogos con expertos legales y piquetes en tiendas Shoprite.
Sudáfrica produce suficientes alimentos para alimentar a su población, sin embargo, muchos hogares no pueden costear una nutrición básica. En una rueda de prensa el 26 de mayo, Zwelinzima Vavi, de la Federación Sudafricana de Sindicatos, señaló que la cesta básica de alimentos cuesta más de 5.400 rands al mes, mientras que el salario mínimo nacional a menudo resulta insuficiente tras cubrir otros gastos. El 27 de mayo, un diálogo en las oficinas de Section27 en Johannesburgo contó con la presencia del juez del Tribunal Constitucional Jody Kollapen. Los participantes discutieron las secciones 27 y 28 de la Constitución, que requieren que el Estado garantice el acceso a alimentos suficientes y nutrición básica para los niños sin limitaciones basadas en recursos. El 28 de mayo, miembros de la Unión contra el Hambre realizaron piquetes en 28 tiendas Shoprite en siete provincias. Entregaron un memorando solicitando una reducción del 20% en los precios de los alimentos básicos, un salario digno para los trabajadores y una disminución en la remuneración de los ejecutivos, citando los 7.000 millones de rands en beneficios netos que obtuvo el minorista el año pasado.