Una investigación nacional de la Comisión Sudafricana de Derechos Humanos realizada en marzo determinó que el hambre está empeorando debido a la persistente desigualdad, el desempleo y el aumento de los costos de los alimentos. Los hallazgos destacan cómo los logros posteriores al apartheid se han revertido desde la crisis financiera de 2008.
Sudáfrica registra la mayor desigualdad de ingresos entre los países con datos comparables, con un coeficiente de Gini de 0,63. El Gini salarial se sitúa en 0,69, ya que el decil superior posee entre el 71 y el 85 por ciento de la riqueza total, mientras que el 50 por ciento inferior posee solo entre el 4 y el 7 por ciento.
En 2023, 18,2 millones de los 60 millones de sudafricanos vivían en la pobreza extrema con menos de 1,90 dólares estadounidenses al día. La pobreza se ha mantenido estancada en torno al 62-63 por ciento desde 2008, según cifras del Banco Mundial.
Más de 1.000 niños mueren de desnutrición cada año. Las tasas de desnutrición aguda grave aumentaron un 33 por ciento entre 2020 y 2022, y subieron otro 20 por ciento a mediados de 2023. Uno de cada cuatro niños sufre retraso en el crecimiento.
El Plan Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional para 2018-2023 no alcanzó sus objetivos debido a las limitaciones presupuestarias y expiró sin un reemplazo. El consejo nacional de seguridad alimentaria y nutricional no se ha reunido.