En los últimos meses, los informes de agresiones sexuales contra niños en entornos extraescolares han aumentado considerablemente en París y en toda Francia. Este sector, que atiende diariamente a millones de niños menores de 13 años, está mal definido y regulado, lo que complica los esfuerzos para medir el problema. En París, 19 animadores fueron suspendidos en 2025 por acusaciones de conducta sexual indebida.
El sector extraescolar, que supervisa actividades fuera de la escolarización formal, se enfrenta a un preocupante aumento de casos de agresiones sexuales contra niños. En París, que gestiona un número sin precedentes de alumnos, los fiscales han abierto 15 investigaciones por incidentes en escuelas infantiles que involucran a niños menores de 5 años. Además, 19 animadores municipales fueron suspendidos este año tras informes relacionados.
Han ocurrido incidentes aislados pero reveladores en otras partes de Francia. El 27 de noviembre, en Morigny-Champigny, en Essonne, un animador fue imputado por agresiones sexuales contra 10 niños. En septiembre, en Perpignan, un empleado de un centro de ocio fue placed en detención provisional, acusado de agresiones e exhibicionismo indecente con cuatro víctimas. En julio, en Haute-Savoie, otro animador enfrentó cargos por actos contra nueve niños de 4 a 10 años.
Esta tendencia, aún difícil de evaluar por completo, pone de manifiesto las vulnerabilidades en un área crítica para el cuidado diario infantil. Los responsables destacan la necesidad de una supervisión más estricta para proteger a estos jóvenes vulnerables, aunque las cifras exactas están pendientes de confirmación adicional.