Frente al declive demográfico, Brest convierte espacios escolares subutilizados en guarderías para optimizar sus edificios. En la escuela infantil Jean-Macé, una nueva instalación acogerá 34 bebés desde marzo de 2026. El proyecto busca fortalecer los lazos entre la primera infancia y la educación.
En el centro de Brest, Finistère, este diciembre están en marcha obras de renovación en la antigua escuela infantil Jean-Macé. Las tres aulas se reconvierten: un dormitorio para los más pequeños, una gran sala de motricidad y pronto una cocina. Gestionada por la unión mutualista Alv’Heol, la guardería 'Heolig' abrirá en marzo de 2026 y acogerá 34 bebés.
La escuela infantil no ha cerrado; se ha trasladado a pocos metros, a las amplias instalaciones de la escuela primaria contigua. Entre 2015 y 2025, el grupo escolar perdió casi 135 alumnos y ahora tiene menos de 200. Esta conversión forma parte de una estrategia municipal para afrontar el declive demográfico y mantener la infraestructura educativa, de cara a las elecciones municipales de 2026.
Los padres con los que se ha hablado aparecen en general positivos. «Si puede ayudar a perpetuar la escuela», dice una madre después de dejar a su hijo. Este método optimiza el uso de los edificios escolares fomentando las interacciones entre grupos de edad.