A partir del 1 de enero de 2026, el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Santiago Centro asumió la administración de 43 establecimientos educacionales en la comuna de Santiago, marcando el fin de la gestión municipal directa. Este cambio afecta a 27 mil estudiantes y miles de docentes y asistentes, incluyendo liceos emblemáticos como el Instituto Nacional. La municipalidad de Mario Desbordes destacó logros en financiamiento e infraestructura durante su período.
El traspaso de 43 establecimientos al SLEP Santiago Centro, efectivo desde el 1 de enero de 2026, pone fin a la administración municipal directa de la educación en la comuna de Santiago. Entre los recintos transferidos se encuentran liceos históricos como el Instituto Nacional (fundado en 1813), Liceo 1 de Niñas Javiera Carrera, Liceo de Aplicación e Internado Nacional Barros Arana. En total, 27 mil estudiantes, 2.068 docentes y 1.361 asistentes de la educación —incluyendo profesionales, técnicos y auxiliares— pasaron a depender del SLEP como nuevo empleador.
Un catastro del SLEP revela que 24 de estos 43 establecimientos (55,8%) superan los 100 años de antigüedad, con varios datando del siglo XIX o inicios del XX. Por ejemplo, el Liceo Miguel Luis Amunátegui tiene 134 años, mientras que el edificio actual del Instituto Nacional data de 1963. Esta veteranía representa desafíos en infraestructura y mantenimiento, como problemas en conexiones, suelos y accesos, más allá de su valor patrimonial.
Durante la gestión del alcalde Mario Desbordes, el aporte municipal a la educación se triplicó, pasando de cerca de 8 mil millones de pesos en 2021 a más de 24 mil millones en 2025, pese a un déficit heredado. Se regularizaron antecedentes administrativos y laborales para facilitar el traspaso, y se abordaron temas de convivencia: se realizaron más de 25 desalojos por tomas de colegios, expulsiones y querellas por violencia. Además, se instalaron cámaras de vigilancia en el Instituto Nacional, Liceo Barros Borgoño e Internado Nacional Barros Arana. Por instrucción de Desbordes, se pagaron bonos de retiro inéditos a docentes y asistentes de 2021 a 2023.
Este proceso busca una supervisión técnico-pedagógica más eficiente, aunque persisten retos en la preservación de estos íconos educativos.