La aplicación del Simce 2025 para octavo básico enfrentó fallas el 22 de octubre, cuando examinadores de la empresa Infer no llegaron a 146 colegios de la Región Metropolitana, suspendiendo la prueba de Matemáticas y Ciencias. Autoridades reprogramaron las evaluaciones afectadas y aplicarán sanciones al proveedor, mientras defienden la validez del proceso. El incidente representa solo el 2,4% de los establecimientos nacionales, dentro de parámetros habituales.
El Sistema de Medición de la Calidad de la Educación (Simce) 2025 inició el 22 de octubre con pruebas de Matemáticas y Ciencias para cerca de 272 mil alumnos de octavo básico, pero se vio interrumpido por la ausencia de examinadores en 146 establecimientos de la Región Metropolitana, equivalentes a 218 cursos, principalmente vocacionales. El problema, atribuido a la empresa contratada Infer, también afectó casos aislados en Alto Hospicio y Arica. Según el director ejecutivo de la Agencia de Calidad de la Educación, Gino Cortez, el proveedor informó a las 9 de la mañana del día de la aplicación que no contaría con el 100% de evaluadores, pese a haberlo asegurado previamente.
El ministro de Educación, Nicolás Cataldo, defendió el proceso al destacar que se alcanzó un 97,5% de implementación el primer día, superior a dos de los últimos cuatro años, y que solo 156 de 6.030 establecimientos nacionales requieren reprogramación, menos que los 162 del año anterior. "No estamos frente a una crisis", enfatizó Cataldo, advirtiendo contra la electoralización del tema y recordando que la Agencia maneja la evaluación desde hace 12 años, bajo supervisión del Ministerio.
Cortez lamentó el inconveniente por las familias y niños afectados, pero aclaró que representa el 2,4% del total, dentro del 2-3% anual habitual. La reprogramación de más del 50% de los casos se concretará en dos semanas, con sanciones máximas a Infer desde 200 millones de pesos y cobro de boletas de garantía, sin detrimento fiscal. No se descarta terminar el contrato, pero se prioriza completar las pruebas de Lectura, Comunicación e Historia el 23 de octubre, que transcurrieron con normalidad bajo supervisión reforzada. Una investigación sumaria determinará responsabilidades.
En una carta al director, Roberto Bravo, de Líderes Escolares, criticó la doble vara: "Si una escuela hubiese fallado en aplicar el Simce, el escándalo sería mayúsculo", contrastando con el "problema logístico" estatal, y alertó que el verdadero escándalo es un sistema que mide sin aprender.