Los resultados de la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES) de 2026 revelan una marcada disparidad, con solo un colegio público entre los cien mejores. Expertos critican el enfoque en rankings y llaman a priorizar el bienestar emocional de los estudiantes. La brecha entre establecimientos públicos y privados se ha ampliado, según análisis de egresados y profesionales.
Los resultados de la PAES 2026, publicados recientemente, muestran que solo un colegio público figura entre los cien mejores desempeños a nivel nacional. Esta situación ha generado un debate sobre la equidad en el sistema educativo chileno. Camila Ovalle, cofundadora de bow.care, argumenta en una carta al director de La Tercera que la comparación entre educación pública y particular es poco útil. 'El problema es que seguimos leyendo los resultados como si todos los estudiantes aprendieran en las mismas condiciones', escribe Ovalle. Enfatiza que el bienestar y la salud mental son condiciones básicas para el aprendizaje, y que los contextos emocionales y sociales inciden directamente en el rendimiento, aunque a menudo se ignoren.
Por su parte, Jorge Niño, egresado del Instituto Nacional, discrepa de las declaraciones del ministro de Educación, Javier Cataldo, quien afirmó que el sistema ha evolucionado hacia mayor justicia en el acceso a la educación superior. Niño señala que los estudiantes de colegios públicos tienen cada vez menos oportunidades para ingresar a las carreras deseadas debido al aumento de la brecha en puntajes. Como ejemplo, cita que en 2014 el Instituto Nacional ocupaba el lugar 13 con un puntaje equivalente al 95,8% del mejor resultado, mientras que ahora está en el puesto 303 con solo el 79,6%. 'El derecho a estudiar en la institución que se desee depende directamente del puntaje obtenido', sostiene Niño.
Ambas opiniones coinciden en que el debate debe ir más allá de los rankings y abordar las condiciones reales de aprendizaje para cerrar la brecha educativa.