El gobierno colombiano decidió no renovar el financiamiento estatal al Programa Crédito Beca de Colfuturo a partir de 2026, lo que ha generado críticas del presidente Gustavo Petro por su desigual distribución de recursos. Esta medida pone fin a una colaboración de más de dos décadas que benefició a miles de estudiantes en posgrados en el exterior. Colfuturo defiende sus logros, destacando la formación de capital humano calificado.
La decisión del gobierno de suspender el apoyo al Programa Crédito Beca de Colfuturo marca un cambio significativo en la política educativa colombiana. Anunciada recientemente, esta medida dejará a la fundación sin el 47% de financiamiento estatal que aportaba al esquema, operado por más de 20 años para apoyar posgrados en el exterior.
El presidente Gustavo Petro ha criticado duramente el modelo, argumentando que ha favorecido desproporcionadamente a estudiantes de estratos altos. Según sus declaraciones, solo el 1% de los recursos llegó a jóvenes de estrato 1, y el 26% benefició a estratos 1, 2 y 3, que representan cerca del 80% de la población joven del país. En contraste, el 74% se dirigió a estratos 4, 5 y 6, con el 41% concentrado en los dos últimos, pese a ser minoría. “Esta política, clásica dentro de la mentalidad de los banqueros que dirigen Colfuturo, es miserable”, afirmó Petro. Agregó: “Esto muestra por qué Colombia es tan terriblemente desigual, un país manejado por grandes banqueros y familias hereditarias”.
Petro también cuestionó la efectividad de los créditos para la formación avanzada: “Dar 90 doctorados al año con créditos no le sirve a Colombia. Solo los ricos pueden pagarlos; los pobres terminan saliéndose de la carrera o endeudados, como ocurre con el Icetex. El crédito no es la salida”.
Desde Colfuturo, la respuesta enfatiza los resultados: gracias al programa, 16.800 colombianos realizaron estudios de posgrado en el exterior, con un compromiso total de US$618 millones, de los cuales el 53% provino de la fundación. Más de 3.000 beneficiarios cursaron doctorados, incluyendo 1.803 de forma directa y 1.462 que continuaron tras una maestría apoyada.
La convocatoria de 2025 será la última con recursos estatales, lo que obliga a Colfuturo a asumir todo el financiamiento en adelante. Este fin reaviva el debate sobre cómo garantizar acceso equitativo a la educación superior avanzada en un país con profundas brechas sociales.