La reciente Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES) en Chile ha generado discusión por el alto número de puntajes perfectos en Matemática 1, con 2.861 estudiantes alcanzando 1.000 puntos. Expertos destacan avances en equidad, pero advierten sobre limitaciones en la diferenciación de desempeños. El sistema busca equilibrar selección y reconocimiento de talentos diversos.
La PAES, implementada para reemplazar la antigua PSU y reducir desigualdades en el acceso a la educación superior, ha mostrado resultados mixtos en su cuarta versión. Según Mauricio Bravo, vicedecano de la Facultad de Educación de la Universidad del Desarrollo, la prueba ha ampliado la proporción de estudiantes vulnerables que alcanzan puntajes elegibles, gracias a herramientas compensatorias como el NEM y el ranking de notas, además de permitir múltiples rendiciones al año para conservar los mejores scores. Sin embargo, Bravo alerta que en Matemática 1 (M1), cerca del 96% de los puntajes máximos se concentran allí, lo que reduce su capacidad para diferenciar niveles medios-altos y desplaza la selección hacia mecanismos como M2, ponderaciones o el NEM, que favorecen orígenes privilegiados por acceso a formación avanzada y capital cultural.
Por otro lado, Sergio Celis, académico de la Universidad de Chile, celebra los 2.861 puntajes perfectos, mayoritariamente en M1 (2.750 casos), ya que esta prueba está diseñada para que muchos alcancen el máximo en competencias básicas y medias, con un promedio de 620 puntos, solo 10 más que el año anterior. En contraste, M2 mide habilidades avanzadas, con promedio de 424 y solo 6 máximos, permitiendo una mejor ordenación. Celis urge a las instituciones a ponderar más la M2 en admisiones, como en el Plan Común de Ingeniería de la U. de Chile (20% de peso), para predecir mejor el rendimiento inicial y evitar rankings superficiales.
Ambos coinciden en la robustez técnica de la PAES, con promedios estables y leve aumento por mayor familiaridad. El desafío radica en integrar pruebas para reconocer talentos en áreas no matemáticas, asegurando equidad y diversidad en el acceso universitario.