La destitución del director del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Atacama por organizar una fiesta inadecuada ha puesto en el centro de la controversia a la educación pública chilena. Este incidente resalta problemas de gestión que requieren reformas urgentes, según una carta al director publicada en La Tercera.
La remoción del director (s) del SLEP Atacama tras la realización de una fiesta considerada inadecuada para un organismo público ha generado críticas y reflexiones sobre el estado de la educación pública en Chile. Según Ingrid Olea Sepúlveda, directora ejecutiva de Educación 2020, en una carta publicada en La Tercera el 12 de enero de 2026, este error de juicio empaña el trabajo de un sistema que necesita mejoras urgentes, postergadas por años de discusiones en el Congreso.
Olea destaca las lecciones de experiencias pasadas y actuales en Atacama: durante años, la normativa no incluyó mecanismos oportunos de corrección ni sanciones intermedias ante malas gestiones, lo que tensiona la gobernanza. En este contexto, el proyecto de ley para mejorar la Nueva Educación Pública lleva casi dos años en discusión y ha avanzado a su tercer trámite en el Senado. Esta iniciativa busca incorporar herramientas para prevenir, corregir y sancionar a tiempo, fortaleciendo la institucionalidad.
"Cuidar la educación pública exige aprender de los errores y actuar con decisión para que no se repitan", afirma Olea. Subraya que avanzar en mejoras legales y de gestión no es retroceder, sino la forma responsable de consolidar un sistema al servicio de los estudiantes. El incidente resalta la necesidad de fortalecer la accountability en entidades públicas educativas, en medio de un debate legislativo pendiente.