El pleno de la Corte Suprema de Chile elegirá este lunes a su nueva presidenta en medio de divisiones internas y escándalos como el caso Audio y la trama bielorrusa, que han erosionado la confianza pública en el Poder Judicial. La tradición apunta a Gloria Ana Chevesich, pero un grupo impulsa a María Angélica Repetto para romper con esa práctica. La elección coincide con la votación de una acusación constitucional contra el ministro Diego Simpertegui.
La Corte Suprema de Chile atraviesa uno de sus momentos más críticos, con escándalos que han dañado su imagen. Desde 2023, el caso Audio reveló una red de influencias indebidas alrededor del abogado Luis Hermosilla, involucrando a jueces como la exministra Ángela Vivanco, destituida por el pleno. Ahora, la trama bielorrusa implica a Vivanco nuevamente y al ministro Diego Simpertegui, contra quien se presenta una acusación constitucional que se votará este lunes en la Cámara de Diputados.
La ministra María Soledad Melo describió el año pasado como 'el peor que ha tenido el Poder Judicial'. El saliente presidente Ricardo Blanco afirmó en marzo que la corte había salido fortalecida, pero nuevos desarrollos en la trama bielorrusa cuestionan esa afirmación. Una encuesta CEP de septiembre-octubre muestra que solo el 16% de la ciudadanía confía en los tribunales.
El lunes, el pleno elegirá a la presidenta para los próximos dos años. Por tradición, corresponde a la ministra de mayor antigüedad, Gloria Ana Chevesich, pero un sector disconforme con el manejo de las investigaciones impulsa a María Angélica Repetto, de 72 años y originaria de Valparaíso. Repetto, nombrada en 2019, ha mantenido un perfil bajo y votó en contra de remover al exministro Antonio Ulloa, a diferencia de Chevesich. Fuentes judiciales indican divisiones, con 'bandos' en el pleno, y mencionan a Simpertegui como artífice de la candidatura de Repetto.
La defensa de Simpertegui, a cargo del abogado Felipe Lizama, solicitó la nulidad de la comisión revisora de la acusación, liderada por la diputada Maite Orsini, alegando vicios como votar sin conocer pruebas de descargo. En paralelo, el conservador Sergio Yáber de Puente Alto, suspendido e imputado en la trama bielorrusa por lavado de activos, ve complicada la búsqueda de un interino tras la renuncia de Jorge Osnovicoff.
La nueva presidenta deberá priorizar la probidad, independencia y reformas al sistema de designación de jueces, que fomenta lobbies políticos. La Corte propone cambios, y el Presidente envió un proyecto constitucional para un Consejo de Nombramientos Judiciales, aunque sin consenso. Sin estas medidas, la crisis persistirá.