La Asamblea Nacional adoptó una enmienda gubernamental el 12 de noviembre que suspende la reforma de pensiones de 2023 hasta 2027, con 255 votos a favor y 146 en contra. Esta medida, exigida por los socialistas para evitar una censura, dividió a la izquierda, ya que los Insoumis votaron en contra a favor de una derogación total. Los debates sobre el presupuesto de la Seguridad Social concluyeron a medianoche del 13 de noviembre sin una votación, enviando el texto al Senado.
Los debates sobre el proyecto de ley de financiación de la Seguridad Social para 2026 (PLFSS) en la Asamblea Nacional marcaron un punto de inflexión el 12 de noviembre. A las 17:33, los legisladores aprobaron una enmienda gubernamental que suspende la reforma de pensiones de 2023 bajo Élisabeth Borne. Este texto, que eleva la edad legal de jubilación a 64 años e incrementa los trimestres requeridos, queda en pausa hasta las elecciones presidenciales de 2027, extendida a carreras largas y financiada por un aumento de la CSG sobre los ingresos del capital.
La votación, ajustada con 255 a favor y 146 en contra de un total de 401 votos emitidos, vio al Partido Socialista (PS) y a los ecologistas votar sí, al Reagrupamiento Nacional (RN) apoyarla, mientras que La Francia Insumisa (LFI) y los comunistas se opusieron. Los diputados de Renaissance se abstuvieron, siguiendo a Gabriel Attal, quien pide una 'revolución' del sistema en 2027. 'Es una victoria parcial. El totem absoluto del campamento Macron ha sido sacudido', se alegró Olivier Faure, primer secretario del PS. Mathilde Panot (LFI) denunció un 'giro' que 'condenaría a miles a morir antes de ver un solo día de su jubilación'.
Bruno Retailleau (LR) calificó la suspensión de 'capitulación' que sacrifica 'el futuro de nuestras generaciones jóvenes'. Adoptada para evitar la censura socialista y estabilizar el gobierno de Sébastien Lecornu, la medida cuesta 200 millones de euros en 2026 y 500 millones en 2027.
El 13 de noviembre, tras 20 días de discusiones, los debates concluyeron a medianoche sin una votación final, con casi 300 enmiendas pendientes. 'Los ministros lo están prolongando', acusó Mathilde Panot, mientras que Amélie de Montchalin, ministra de Cuentas Públicas, prometió responder 'sobre el fondo' de las enmiendas. El texto enmendado se envía al Senado para revisión en comisión a finales de semana y en sesión plenaria el 19 de noviembre.