Las principales asociaciones bancarias han criticado duramente las aprobaciones condicionales de la OCC del 12 de diciembre para cartas de bancos fiduciarios nacionales a firmas cripto como Ripple, Fidelity, Paxos, BitGo y Circle, citando arbitraje regulatorio, ausencia de seguro FDIC y amenazas a la estabilidad sistémica en medio de confusión entre los consumidores.
Tras las aprobaciones condicionales de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) del 12 de diciembre de 2025 para que cinco empresas de criptomonedas operen como bancos fiduciarios nacionales —Ripple, Fidelity Digital Assets, Paxos, BitGo y Circle—, las principales coaliciones bancarias han emitido advertencias contundentes.
Estos grupos argumentan que las cartas permiten el arbitraje regulatorio al permitir que las firmas cripto eviten normas estatales o bancarias tradicionales más estrictas mientras obtienen un estatus similar al de un banco para custodia y gestión de activos, sin poderes para captación de depósitos o préstamos. Críticamente ausente está el seguro de depósitos FDIC, pilar de la confianza del consumidor en los bancos convencionales, lo que podría inducir a error al público y crear un campo competitivo desigual.
Trazando paralelos con la crisis financiera de 2008, las asociaciones advierten que tales lagunas podrían concentrar riesgos, fomentar fallos interconectados y amplificar vulnerabilidades durante caídas del mercado. Urgen una alineación completa con los estándares bancarios tradicionales o una categorización separada sin terminología de 'banco' para evitar confusiones.
La OCC presenta las cartas como un puente para la innovación cripto hacia marcos federales, con las firmas obligadas a asegurar capital e infraestructura en 18 meses para activación completa. Este choque subraya las tensiones en la integración de activos digitales en las finanzas de EE.UU., enfrentando innovación contra salvaguardas.