Los investigadores sospechan que una puerta rota atrapó a Masanari Matsuda, de 36 años, y a su esposa Yoko, de 37, durante el incendio fatal en la sauna Saunatiger del distrito de Akasaka en Tokio. Se presionó el botón de emergencia, pero su receptor estaba apagado, al igual que el panel de alarma contra incendios.
Tras el incendio del lunes en la tienda de sauna privada Saunatiger en el distrito de Akasaka de Tokio, en el barrio de Minato —que mató a dos clientes según el informe inicial—, han surgido nuevos detalles de la investigación.
Las víctimas han sido identificadas como Masanari Matsuda, de 36 años, propietario de un salón de belleza en Kawasaki, y su esposa Yoko, de 37, técnica de uñas. Habían reservado una habitación de sauna privada.
Fuentes de la investigación indican que la habitación de sauna carecía de pomos interiores y exteriores; se encontraron asas en forma de L en el suelo dentro y fuera, lo que sugiere que la pareja quedó atrapada. El fuego dañó el reposacabezas y el área de asientos.
El botón de emergencia del interior mostraba signos de haber sido presionado, con su cubierta rota. Sin embargo, durante la inspección del martes, el receptor en la oficina estaba apagado, y el panel de control de alarma contra incendios también lo estaba, lo que podría haber desactivado las alarmas en todas las unidades.
La policía y las autoridades contra incendios de Tokio continúan investigando la causa, posiblemente un mal funcionamiento del calentador de sauna, con inspecciones el miércoles centradas en la gestión y los sistemas de emergencia. El caso subraya los riesgos de seguridad en las instalaciones de sauna privadas.