El informe anual de Overhaul revela que el 82% de los robos a carga se concentran en las regiones Centro y Bajío. Los delincuentes han cambiado horarios, productos objetivo y métodos, con un aumento en robos a unidades estacionadas. Autopartes y electrónicos destacan por su incremento en incidentes.
Durante la presentación del Informe Anual de Robos de Carga en México 2025, Luis Enrique Villatoro, director de Inteligencia de Overhaul, destacó cambios en el robo al autotransporte de carga. El 82% de los incidentes nacionales se registraron en las regiones Centro y Bajío, con el 83% ocurriendo entre lunes y viernes. El pico se dio de martes a viernes (69%), y las franjas horarias de mayor actividad fueron de 5:00 a 10:00 horas (28%) y de 18:00 a 20:00 horas (31%). El horario nocturno de 18:00 a 24:00 representó el 33% de los casos, un descenso del 4% respecto a 2024.
Los productos más robados incluyeron alimentos y bebidas (31%), construcción industrial (8%), autopartes (8%), misceláneos (8%) y combustible (7%). Comparado con 2024, autopartes aumentaron 3%, combustible 3% y electrónicos 2%, con énfasis en televisores, teléfonos celulares y consolas de videojuegos. Villatoro señaló: “Históricamente esta categoría [alimentos] representa cerca de una tercera parte de la incidencia nacional”.
En modus operandi, la intercepción de unidades en movimiento bajó al 64% desde el 76% anterior, mientras que robos a vehículos detenidos subieron al 33% desde 21.2%. “Hoy, uno de cada tres incidentes ocurre cuando el vehículo está detenido”, explicó Villatoro.
La región Bajío concentró 31% de los robos, un alza de 7 puntos porcentuales, con Guanajuato (36%), Jalisco (22%), Michoacán (19%) y Querétaro (16%) como focos principales. En el Centro, Estado de México tuvo 21% y Puebla 17%, aunque Puebla bajó 6%. Otras variaciones incluyen aumentos en Guanajuato y Veracruz (2% cada uno) y descensos en Jalisco e Hidalgo (2% cada uno). El 82% de los delitos involucraron violencia, según el Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Villatoro enfatizó la necesidad de prevención basada en datos: “Con base en esta información podemos no sólo identificar el riesgo, sino hacer adecuaciones en términos de prevención”. El informe urge reforzar rutas seguras y análisis de puntos de descanso.