En 2025, los secuestros en Colombia casi se duplicaron respecto a 2024, alcanzando niveles no vistos en dos décadas, según un editorial publicado en Cali. Este repunte alarmante refleja un deterioro en la seguridad pública y el control estatal en varias regiones del país.
El editorial, publicado el 21 de enero de 2026 en el periódico Occidente de Cali, destaca que los secuestros han aumentado de manera sostenida desde 2022, con un salto dramático en 2025. Las cifras indican un crecimiento que prácticamente duplicó los casos del año anterior, especialmente en secuestros extorsivos, atribuibles a organizaciones criminales con mayor capacidad operativa e impunidad.
Este fenómeno se vincula a estructuras armadas que controlan territorios y utilizan el secuestro como herramienta de financiación y control social. El texto menciona que, durante años, Colombia redujo este delito mediante presión militar, inteligencia y coordinación institucional, pero estos esfuerzos parecen haber disminuido.
Se relaciona el aumento con la política de 'paz total' del gobierno de Gustavo Petro, donde ceses al fuego bilaterales han resultado unilaterales en la práctica, beneficiando a grupos armados ilegales que expanden sus operaciones, incluyendo secuestros, masacres y extorsiones. Esto erosiona la confianza en el Estado y normaliza el miedo en la sociedad.
El editorial urge al próximo presidente a implementar una política de seguridad clara y sostenida, priorizando la protección ciudadana y el combate frontal a todas las organizaciones criminales, sin excepciones.