La Generalitat de Cataluña ha alcanzado un acuerdo con el sector ganadero para sacrificar 30.000 cerdos sanos en las granjas cercanas al foco de peste porcina africana detectado en la sierra de Collserola, Barcelona. La medida, pactada en una reunión de urgencia este viernes, busca evitar la expansión del brote y tranquilizar a un sector clave de la economía. La carne de estos animales se destinará al consumo interno.
Este viernes, 5 de diciembre de 2025, la Generalitat celebró una reunión de urgencia con representantes del sector ganadero, incluyendo la Asociación de Jóvenes Agricultores y Ganaderos de Cataluña (JARC) y Asaja, para abordar el brote de peste porcina africana en la sierra de Collserola. Al encuentro asistieron el consejero de Presidencia, Albert Dalmau; el de Agricultura, Òscar Ordeig; y la de Investigación, Núria Montserrat. El acuerdo implica el sacrificio de unos 30.000 cerdos sanos en 39 granjas situadas en el perímetro de vigilancia de 20 kilómetros alrededor del foco, detectado inicialmente en jabalíes. El proceso comenzará la próxima semana en un matadero ya identificado, y la carne, apta para el consumo, se utilizará internamente, según ha explicado JARC a Europa Press.
La medida responde a la detección de 15 animales infectados desde que saltó la alarma, lo que ha provocado el cierre de algunos mercados y una caída de 10 céntimos en el precio del kilo de carne de cerdo, hasta 1,20 euros. La Comisión Europea ha identificado 91 municipios afectados. El sector porcino, vital para la economía catalana, había reclamado esta acción, como Mercolleida, para estabilizar los precios y evitar mayores pérdidas. Asaja ha defendido la iniciativa para tranquilizar al sector, destacando su impacto en la facturación.
Paralelamente, el Ministerio de Agricultura investiga el origen del brote, con indicios de que podría haber escapado de un laboratorio en el límite de Collserola. Un informe del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA-INIA) de Valdeolmos, Madrid, concluye que el virus no coincide con los circulantes en la UE, sino con cepas usadas en experimentación. Los representantes del sector han evitado especular sobre esta hipótesis. El Gobierno catalán enfatiza que la mayoría de los cerdos muertos están libres de la enfermedad, en un esfuerzo por calmar la inquietud en el sector.