Corea del Sur ha confirmado dos casos adicionales de influenza aviar altamente patógena en granjas avícolas, elevando el total de esta temporada a 24. El último brote se detectó en una granja de pollos en el condado de Yeongam, a 380 kilómetros al sur de Seúl, lo que llevó a las autoridades a sacrificar animales e imponer restricciones de movimiento.
Según el Cuartel General Central de Gestión de Desastres, el viernes por la tarde se reportó un caso de influenza aviar altamente patógena (HPAI) en una granja de pollos en la ciudad de Asan, a unos 85 kilómetros al sur de Seúl, donde se crían alrededor de 21.000 pollos. Esto marcó el caso 23 de la temporada.
Más tarde ese día, se confirmó otro brote en una granja de pollos en el condado de Yeongam, a 380 kilómetros al sur de Seúl, que alberga aproximadamente 33.000 pollos, llevando el total a 24.
Las autoridades han restringido el acceso a las granjas afectadas, iniciado el sacrificio de los animales y lanzado una investigación sobre los brotes. También se ha emitido una orden temporal de paralización para las instalaciones relevantes y vehículos agrícolas en las áreas impactadas. Estas medidas siguen los protocolos estándar para contener la propagación del virus.
Los brotes están afectando al sector avícola, generando preocupaciones por interrupciones en el suministro de huevos y alzas de precios. El Cuartel General Central de Gestión de Desastres continúa enfatizando la vigilancia continua y las acciones preventivas.