El suministro de pollo en Filipinas se espera que permanezca abundante desde Navidad hasta enero, según la United Broiler Raisers Association. Los precios de salida en granja han bajado por el amplio suministro, aunque los precios minoristas pueden fluctuar con la demanda. La producción local es suficiente, a diferencia del arroz que aún requiere importaciones.
En una entrevista de radio, Elias Jose Inciong, presidente de la United Broiler Raisers Association (UBRA), afirmó que el sector avícola no enfrenta escasez de suministro como en años anteriores, a pesar del clima adverso y enfermedades avícolas. «Para el pollo, el suministro es más que suficiente. El problema es la demanda o la capacidad de compra de los consumidores», dijo. Los precios de salida en granja en Luzón Central han caído a 83-85 pesos por kilo desde 100 pesos la semana anterior, mientras que los precios minoristas permanecen altos por la demanda estacional.
Inciong enfatizó que el suministro es amplio y podría extenderse hasta enero. El grupo espera la aprobación regulatoria del Departamento de Agricultura (DA) para vacunas avícolas. Hay desacuerdo con el equipo técnico del DA sobre tipos de vacuna: vivas que podrían mutar versus muertas que no lo hacen. «No entendemos por qué son tan estrictos», explicó.
No hay prohibición de importaciones de pollo salvo brotes de enfermedades animales en el país de origen. La producción local satisface suficientemente las necesidades domésticas, en contraste con el arroz que requiere importación. Datos del Consejo Nacional de Coordinación de Precios indican un suministro de pollo para 239 días, superando ampliamente los 79 días del arroz. Esto tranquiliza a los filipinos ante posibles faltantes en las fiestas.