Dos semanas después de detectar un brote de peste porcina africana en jabalíes de Cerdanyola del Vallés, Barcelona, el primer caso en España desde 1994, persisten las incógnitas sobre su origen. Gana fuerza la hipótesis de una fuga desde un laboratorio cercano que experimentaba con el virus modificado para una vacuna. Autoridades piden prudencia mientras se confirman 16 positivos en la zona afectada.
El brote de peste porcina africana (PPA) se detectó el 28 de noviembre de 2025 en jabalíes muertos en Cerdanyola del Vallés, provincia de Barcelona. Esta enfermedad vírica letal para los cerdos no afecta a las personas, pero representa una amenaza para la industria porcina. Es el primer foco en España desde 1994, y hasta la fecha se han confirmado 16 casos positivos en jabalíes, todos dentro de la zona perimetrada, sin que haya llegado a explotaciones ganaderas.
La investigación mantiene abiertas varias hipótesis, pero destaca la posible fuga desde el Centro de Investigación en Sanidad Animal (IRTA-CReSA) en Bellaterra, cerca del lugar de los hallazgos. Este centro de alta bioseguridad, adscrito a la Generalitat de Cataluña, planeaba experimentos con cerdos inoculados con una versión genéticamente modificada del virus PPA, específicamente la cepa Georgia 2007, para desarrollar una vacuna. El protocolo involucraba 15 animales en tres grupos durante cinco semanas, de octubre a noviembre de 2025, con muestreos de sangre y saliva para evaluar la respuesta inmune.
Análisis del laboratorio de referencia de la UE y del CISA-INIA en Madrid revelaron que la cepa en los jabalíes pertenece al grupo genético 29, similar al grupo 1 de Georgia 2007, distinta de las cepas circulantes en la UE (grupos 2-28). Esta cepa se usa comúnmente en laboratorios para estudios y pruebas de vacunas. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación planteó el 5 de diciembre la posibilidad de un origen en una instalación de confinamiento biológico.
El IRTA-CReSA no ha aclarado si los experimentos estaban en marcha el 28 de noviembre. Su portavoz indicó: «Estamos centrados en continuar trabajando en las tareas de vigilancia, análisis y detección para contribuir a la contención del brote actual». El Ministerio de Transición Ecológica confirmó la evaluación de dos actividades de nivel 3 con virus modificados, una aprobada por el Comité Interministerial de OMGs.
El conseller Òscar Ordeig, de Agricultura de Cataluña, pidió «prudencia» y «no sacar conclusiones precipitadas», comprometiéndose a transparencia una vez confirmada científicamente el origen. El Gobierno catalán asegura que las medidas de contención funcionan bien.