El Canciller de Justicia emite hoy una decisión sobre las demandas de indemnización de los residentes afectados por PFAS en Kallinge. El Estado deniega la indemnización y alega la prescripción de los hechos.
Los miembros de la asociación de afectados por PFAS habían solicitado una indemnización al Estado por lesiones personales y violaciones de los derechos humanos. Estas personas resultaron afectadas tras consumir agua con altos niveles de PFAS procedente de la planta potabilizadora de Brantafors, perteneciente al municipio de Ronneby, hasta diciembre de 2013.
El agua fue contaminada por la espuma contra incendios utilizada por las Fuerzas Armadas suecas durante unos ejercicios en el aeródromo de Kallinge. La espuma contenía PFAS, sustancias que no se descomponen en la naturaleza.
La asociación ya obtuvo anteriormente el derecho a recibir una indemnización por parte del municipio de Ronneby tras una sentencia del Tribunal Supremo. El Canciller de Justicia rechaza la compensación estatal alegando la prescripción.